Las propiedades fundamentales que el agua posee son:

Uso el agua fría y caliente en Hidroterapia
Uso del agua fría y caliente en Hidroterapia

Propiedades disolventes, al transformar elementos eliminables por el organismo a todas aquellas sustancias que son hidrosolubles.

Propiedades excretoras, al arrastrar las sustancias disueltas que no son asimilables por el organismo a los correspondientes emuntorios de eliminación, ya sean emuntorios principales, secundarios, patológicos o artificiales.

Propiedades vigorizantes, al fortalecer por reacción nerviosa las defensas naturales que deben usar nuestra energía vital específica para el mantenimiento de la salud.

Los beneficios del agua, al igual que la arcilla o jugos de frutas y verduras o infusiones de plantas medicinales, se pueden aplicar tanto en uso interno como externo.

Uso interno del agua caliente

El agua que usemos siempre deberá ser lo más natural posible a fin de que no ingiramos sustancias que normalmente vienen disueltas en las aguas usadas por la civilización. El agua natural al no estar infectada no necesita hervirse y así no se estropean sus minerales y vitaminas. Siempre deberá tomarse a la temperatura ambiente; nunca deberá tomarse ni fría en exceso ni demasiado caliente, pues de esta manera sería perjudicial. Deberá tomarse el agua paladeándola y ensalivándola.

Uso externo del agua caliente

En la aplicación externa del agua la piel desempeña un importantísimo papel. El contacto del agua fría o caliente con esta provoca la reacción consiguiente cualquiera que sea la forma de hidroterapia. La aplicación del agua en el organismo ejerce siempre un estímulo térmico. La reacción térmica consiste en una vasoconstricción o vasodilatación, según sea fría o caliente el agua aplicada. Siempre será la reacción contraria. El frío provocará calor en la piel, y el calor provocará frío. De aquí la ventaja del agua fría sobre la caliente cuando se trata de producir reacción nerviosa en la piel influyendo en esta con agua fría, que provocará reacción caliente en la piel; arrastrando así el calor o fiebre interna hacia el exterior de las vísceras descongestionando los órganos nobles.

Los benéficos efectos del agua fría se aumentan dejando el cuerpo sin secar, salvo los pliegues de la piel.

Normas elementales para la práctica de la hidroterapia:

  1. Antes de toda aplicación de agua fría es preciso que el cuerpo esté en condiciones de reaccionar con calor al estímulo de aquella. La piel y sobre todo los pies deben estar calientes. Al menos 36,5 º C en la axila.
  2. Procurar que el cuerpo reaccione con calor después de la aplicación de agua fría mediante abrigo o ejercicio físico.
  3. Las aplicaciones de agua fría deben hacerse con el estómago desocupado, salvo lo que se indique especialmente por su instructor.
  4. Las aplicaciones de hielo no deben usarse.
  5. Las mujeres y jovencitas deberán suspender los tratamientos de hidroterapia durante la menstruación, unos tres días aproximadamente, salvo las cataplasmas de arcilla, compresas u otras aplicaciones que se indiquen especialmente.

BAÑOS CALIENTES

Indicaciones generales:

  • Acción analgésica (calma el dolor). Se emplea en artritis, artrosis, mialgias, espasmos, neuritis y neuralgias.
  • Acción antiinflamatoria y bactericida. Aumenta los mecanismos de defensa de la sangre.
  • Acción antiespasmódica. Elimina espasmos. Indicada en bronquitis asmática, tortícolis, lumbalgias, poliomelitis, dolores musculares, dolores vesiculares, gastralgias, y dolores cólicos de todo tipo.
  • Acción revulsiva (acumulación de la sangre en la superficie de la piel o mucosas. Descongestiona los órganos internos.

Baño de asiento caliente: Se sienta dentro de un barreño o similar dejando las piernas hacia afuera, de manera que el agua caliente le llegue hasta cerca del ombligo. Solo habrá de mojar las posaderas, órganos genitales y bajo vientre. Las manos y brazos no deben tocar el agua caliente. El agua oscilará entre los 37º C y los 39º C. Las partes no sumergidas se arroparán bien. Una vez terminado se dará una frotación fría de la parte bañada con el agua caliente. Duración: 10 a 15 minutos.

Indicaciones: Enfermedades del aparato genital femenino (si no existe fiebre), trastornos de la menstruación (amenorrea), prostatitis, cólicos renales o intestinales, insomnio. En los casos de padecimientos espasmódicos no se dará la frotación fría. Se irá a la cama directamente bien abrigado.

Baño de asiento de temperatura ascendente: Se inicia a una temperatura de 36º C., que va aumentando hasta alcanzar los 41º C. o 42º C. La duración será de unos 20 minutos. A continuación descanso en la cama durante una hora, y por último un lavado frío final.
Indicaciones: Trastornos de tipo espasmódico o inflamatorio (cistitis, pielitis, uretritis) de la vejiga urinaria, pelvis renal y uréter, así como apoyo para la eliminación de los cálculos renales. Trastornos de la menstruación, amenorrea, oligomenorrea, prostatitis crónica.

Baño de asiento alterno: Se hace igual que el baño de asiento frío, usando además otro barreño con agua caliente y cambiándose alternativamente de un barreño al otro (2 a 3 minutos en caliente y 1 minuto en frío). Co­menzando siempre con caliente y terminando con frío. Duración media: 10 a 15 minutos.

Baño completo caliente: La temperatura del agua oscilará entre los 36 y 38º C., siendo la duración del baño de 10 a 15 minutos. Después del baño se dará una frotación fría por todo el cuerpo y se abrigará bien estando en reposo durante unos 20 minutos. No se practicará una hora antes o después de las comidas, ni nos incorporaremos al terminar el baño (dejar salir buena parte del agua antes de levantarnos de la bañera).

Indicaciones: Sedante y favorecedor del sueño. La temperatura no superará los 38º C. ni los 15 minutos de duración. Relajante muscular. Favorece la movilidad articular (artrosis generalizada)

Contraindicaciones: Afecciones cardiacas (insuficiencia, estados postinfarto, pericarditis, endocarditis, etc.) Varices acentuadas, tromboflebitis. Hipertensión o hipotensión. Estados inflamatorios (artritis reumática, por ejemplo)

Baño de vapor completo: Se sienta en una banqueta cubierto de cuello a pies con una especie de capa de plástico o similar para que no escape el vapor que sube de debajo de la banqueta para influir en todo el cuerpo, mediante un tubo de goma dura enchufado a una olla a presión que sople incesantemente. O bien usando una olla normal hirviendo colocada debajo de la banqueta, que se renueva cuando se agote el vapor que regulará con la tapa de la olla. Termina siempre esta aplicación con una FROTACION DE AGUA FRIA rápida, y se abriga sin secar. Duración 20 minutos.

Lavado de la sangre: Se hace igual que el BAÑO DE VAPOR COMPLETO, saliendo cada 5 a 6 minutos aproximadamente del vapor para dar una FROTACION FRIA rápida y volver en seguida al vapor. Terminando al cabo de 30 a 40 minutos con la última frotación fría, y se abriga sin secar.

Baño de vapor a la columna: Se hace igual que el BAÑO DE VAPOR COMPLETO, pero enfocando el chorro de vapor hacia la columna vertebral. Terminando siempre con la FROTACION DE AGUA FRIA y abrigando sin secar.

Baño de vapor de media caja: Siga el mismo sistema del BAÑO DE VAPOR COMPLETO, cubriendo el cuerpo para recibir vapor solo desde los sobacos a los pies. Duración de 20 minutos.

Baño de vapor renal: Hace el BAÑO DE VAPOR DE MEDIA CAJA, enfocando el vapor a los riñones. Termina con FROTACION DE AGUA FRIA, abrigando sin secarse. Duración 20 minutos.

Baño de vapor al vientre: Hace el BAÑO DE VAPOR DE MEDIA CAJA, enfocando el vapor al vientre. Termina con FROTACION DE AGUA FRIA abrigando sin secar. Duración 20 minutos.

Baño de vapor a las piernas: Se dan primero uno o dos minutos de chorro frío de rodillas a pies y en seguida recibe el vapor a las piernas, cubriéndose en forma de falda de cintura a pies para retener el vapor. Termina con FROTACION DE AGUA FRIA rápida a la zona sudada, abrigando sin secar. Duración 15 minutos.

Baños de pies calientes: (Baño caliente de rodillas a pies). Se dan primero uno o dos minutos de chorro de agua fría de rodillas a pies y en seguida se introduce desde los pies a las rodillas en un barreño o cubeta alta llena de agua caliente, con las máxima temperatura que resista sin quemarse, cubriéndose en forma de falda para retener el calor en las piernas unos 15 minutos, pudiendo estar sentado cómodamente. Termina con una frotación de agua fría rápida a toda la zona sudada, abrigándose sin secar.

Baño de pies de temperatura alterna: Se precisan dos recipientes o cubos adecuados en los que quepan bien los pies. En primer lugar, se colocan los pies en el recipiente de agua caliente (38-40º C.) durante 5-10 minutos, y acto seguido en el de agua fría (a menos de 20º C) durante 10 o 20 segundos. Este proceso se repite dos o tres veces, terminando siempre con una frotación de agua fría.

Indicaciones: Congestiones y dolores de cabeza, hiperexcitabilidad nerviosa, insomnio, trastornos del climaterio, hipertensión, como gimnasia o ejercicio vascular en caso de trastornos cardiocirculatorios. Para combatir los pies fríos, trastornos ligeros de la irrigación arterial de las piernas, infecciones crónicas (faringitis, sinusitis), infecciones de las vías urinarias, capacidad defensiva debilitada, sudación excesiva de los pies.

Baño de pies de temperatura ascendente: Se empieza a una temperatura de unos 35º C. y, tras añadir agua muy caliente de vez en cuando se intenta llegar a uno 41º C como máximo. La duración dura entre 10 y 20 minutos. Seguidamente se descansa durante una hora (preferible acostado) y se da después un lavado frío de la parte inferior del cuerpo, o un chorro frío sobre las piernas.

Indicaciones: Inflamaciones locales crónicas en la zona bañada, inflamaciones de los órganos pelvianos, en particular de la vejiga urinaria, nefritis agudas y crónicas. Insomnio causado por los pies fríos. Tendovaginitis crónica. Por su acción derivativa y refleja, en inflamaciones de la garganta (faringitis, laringitis, etc.) y de los oídos (otitis).

Baño caliente de brazos: Se practica a una temperatura de unos 37-38º C. y su duración oscila entre 10 y 20 minutos. Tras ello se practica un baño con agua fría de los brazos de 10 a 20 segundos o se da una frotación de agua fría.

Indicaciones: Trastornos reumáticos crónicos de las articulaciones de los brazos, asma bronquial, bronquitis, tratamiento posterior a las contusiones y dislocaciones, tendovaginitis, padecimiento crónico de manos frías, migrañas.

Lavativas intestinales: de café. Beneficios

¿Cómo realizar una lavativa intestinal?

Utilice un irrigador con capacidad de dos litros aproximadamente. Lo llenará con litro y medio de agua. A continuación se acuesta cómodamente, procurando que el vientre esté un poco más alto que la cabeza. No olvide colgar en un lugar suficientemente alto el irrigador. Relaje el vientre e introduzca en el ano el terminal del irrigador, el cual estará untado con un poco de aceite, para facilitar la colocación. Abra la llave de paso y deje que el líquido vaya entrando en su intestino. Permanezca con todo el líquido en su interior durante media hora, o el tiempo que pueda, y evácuelo.

A estas lavativas se puede añadir diferentes tipos de productos como: zumo de un limón, un vaso Kanne, un vaso de agua de mar o Quinton Hipertónico o café.

El limón se utiliza como ayuda para eliminar residuos tóxicos. El Kanne se emplea como sistema de limpieza y para repoblar con bacterias beneficiosas el colon. El agua de mar es un buen producto para nutrir las paredes del colon con oligoelementos y tonificar el colon. El café se usa para estimular la detoxificación del hígado.

Beneficios de las lavativas de café

¿Se sintió mal en alguna ocasión antes de una evacuación intestinal y cuando eliminó las heces notó que sus trastornos desaparecieron? Esto se debe a que entra en juego la calidad tóxica de los productos de desechos y la circulación enterohepática.

Debido a esto, es importante evacuar cuando sienta el impulso de hacerlo. De modo que el recto, por lo general, debe estar vacío.

Una gran ayuda para sentirse mejor y más saludable es el practicar lavativas de café. Esta terapia permite que las toxinas se envíen directamente al  hígado  para la desintoxicación, en lugar de estar circulando a través del resto del cuerpo y sus órganos vitales incluyendo el cerebro. El sistema de venas del colon permite lleva toxinas del recto y sigmoides directamente al hígado para su desintoxicación.

Una lavativa de café es muy diferente de un enema de solución salina debido a la cafeína, teofilina y teobromina del café. Cuando el café se introduce por el recto, estos componentes se combinan y estimulan la relajación del músculo liso causando la dilatación de los vasos sanguíneos y los conductos biliares. Cuando los conductos biliares se dilatan, más toxinas son eliminadas por la bilis en el tracto gastro-intestinal. Y cuando la parte inferior del colon está lleno de 1,5 litros de café, además de evacuar el café, también eliminará muchas toxinas y la bilis.

Cuando se realiza un enema de café, la cafeína del café es absorbida por este sistema de venas y va directamente al hígado donde se convierte en potente desintoxicante. Allí hace que el hígado produzca más bilis y lleva la bilis hacia el intestino delgado para su eliminación. Esto parece liberar al hígado de procesar las toxinas que se van acumulado en los órganos, tejidos y el torrente sanguíneo. El café no entra en el sistema circulatorio, a menos que el procedimiento del enema se realice incorrectamente.

Además el café contiene alcaloides que también estimulan la producción de glutatión S-transferasa, una enzima utilizada por el hígado para la desintoxicación. Esto permite que más toxinas sean eliminadas a través de la bilis en el intestino delgado. En otras palabras, un enema de café acelera el proceso de desintoxicación y minimiza la acumulación de sustancias que aún no se ha desintoxicado, y es un buen antioxidante.

Cómo hacer una lavativa de café

Usted necesitará los siguientes materiales:

  • Un irrigador intestinal con capacidad de dos litros de agua para el enema
  • Café orgánico o café que no sea descafeinado
  • Agua purificada o filtrada
  • Una olla para hervir el café
  • Una jarra con capacidad de 1,5 litros de agua
  • Un poquito de aceite de oliva

Procedimiento

Verter 2 cucharaditas de café en polvo en medio litro de agua. Se deja cocer durante 10 minutos. Mezclar este medio litro de café con 1 litro de agua en la jarra. Asegúrese de que la temperatura de todo se acerque a la temperatura del cuerpo. Vierta la mezcla en la bolsa del irrigador. Cuelgue la bolsa para el enema en algún lugar que está a la altura de la manija de la puerta. Permitir que un poco de agua salga para asegurarse de que todo el aire está fuera del tubo. Introduzca la cánula en el recto y acuéstese en el suelo inclinado ligeramente hacia el lado derecho. Deje que el café se vaya introduciendo por todo el colon y manténgalo unos 10 minutos.

Hay algunos puntos que debe recordar. Siempre asegúrese de que la temperatura del agua sea la del interior de su cuerpo (37º C). Si nota que al introducirse el café tiene retortijones, no se preocupe, suelen ser gases. Si no aguanta los retortijones, elimine lo que se haya introducido y vuelva a empezar.

En la cánula para lubricarla use un poco de aceite de oliva o glicerina.

Recuerde que cuando compre el irrigador en la farmacia, este viene con dos cánulas: una para el recto (pequeña y recta) y la otra para lavados vaginales (más alargada y algo curvada).

Si lo que desea es tonificar el colon y fortalecer su mucosa en ese caso use agua a una temperatura más fría que la del colon (< 37ºC).

Estos recordatorios sirven para cualquier tipo de lavado intestinal, independientemente del producto que use junto con la lavativa.

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