Dentro de la Iridología es muy fácil visualizar el anillo de sodio o colesterol. Este anillo se manifiesta en la periferia del iris, pero en su totalidad, dentro del iris, dejando ver un poco la zona de la piel. No tenemos que confundirlo con el arco senil del cual ya hemos hablado. Su presencia indica la suma de problemas toxémicos, mineralizantes y circulatorios.

Iridología. Anillo de sodio

Este anillo de colesterol o sodio es en realidad un depósito de lípidos (grasas) en la zona posterior de la córnea. Esto hace que normalmente se le relacione con colesterol elevado en la sangre, aunque no se ha demostrado que este anillo esté formado de colesterol. Otros autores relacionan su presencia con una tendencia a la hipertensión debido al exceso de sodio en la sangre por alimentación rutinaria en combinación de grasas saturadas y de origen animal. Por otra parte revela falta de potasio, abundante en todas las pieles y cutículas de los alimentos integrales.

Iridología. Anillo de sodio incipiente

De modo que ante su presencia estaremos alerta a la mala circulación periférica y arterial; y a un incorrecto metabolismo de las grasas con la posibilidad de hipertensión. Parece de todas formas que siguiendo a tiempo un régimen de salud lo más natural posible este anillo sea regresivo.

Iridología. Anillo de sodio 3

En la imagen de la derecha tenemos el caso de un hombre de menos de 50 años con anillo de colesterol que padece hipertensión arterial y recientemente sufrió un ligero ictus cerebral.

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