Clasificación de los pigmentos o manchas de los iris por su color

Iridología. Manchas del iris.

Manchas de uroseína. De color amarillo; producidas tal vez por un exceso de ingestión de productos azufrados (huevos) y debido a un sistema digestivo excesivamente ácido. Indican insuficiencia depurativa de los riñones, alteraciones del sistema génito-urinario, así como a infecciones renales. Es la clásica acidosis que Bernad Jensen habla en sus libros. Estos iris reflejan una acumulación de ácido fosfórico en el organismo por mala eliminación.

También cuando esta tonalidad es clara indica estados de excitación en el sujeto. Por el contrario, cuanto más oscuro se va haciendo una mancha en su tonalidad, de un estado de excitación pasamos a estados deprimentes en el organismo.

Manchas de rufina. De color anaranjado o rojizo. Están relacionadas con un mal metabolismo de las grasas y, por tanto, nos pueden orientar hacia una disfunción del páncreas y del hígado.

Manchas de porfina. De color marrón. Este pigmento nos orienta sobre la alteración del hígado por una función débil.

Manchas de melanina. De color marrón oscuro o negro. Al tratarse de los pigmentos más oscuros, se les suele atribuir una indicación diagnóstica mucho peor. Por lo general, se les relaciona con una tendencia hacia el cáncer por una acumulación tóxica muy crónica. Aunque siempre recordemos la importancia de ser cautos al hacer un análisis del iris. No olvidemos que en el iris vemos tendencias, a veces, con muchos años de anticipo.

Manchas psóricas. Según muchos iridólogos la supresión constante de las erupciones de la piel por medio de medicamentos provoca una acumulación de sustancias tóxicas en el interior del organismo, las cuales se manifiestan patológicamente en fechas posteriores de una manera determinada. Según esto, gran parte de las enfermedades crónicas tienen un origen psórico.

De modo que muchos iridólogos catalogan las manchas, en especial, las limitadas en su contorno, como manchas psóricas.

Iridología. Mancha de porfina

Ejemplos de pacientes con manchas del iris

En esta primera imagen tenemos el caso de una mujer. Pigmento de porfina en sector hepático. Mujer diagnosticada de hígado graso.

En este segundo ejemplo tenemos el caso de un iris con gran mucosidad y acidez generalizada. Señor de 77 años con episodios de bronquitis crónica.

En la imagen de arriba, tenemos el caso de un señor de unos 55 años con trastornos hepáticos y pancreáticos.

Iridología. Iris con manchas en sector bronquial.

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