Plantas medicinales. Modo de empleo. Recolección y dosisglycyrrhiza_glabra

Analizaremos: 

  • Generalidades
  • Recolección y conservación de las plantas medicinales
  • Modos de empleo de las plantas medicinales
  • Dosis más convenientes en la administración de plantas medicinales

Generalidades

Desde la prehistoria, el hombre, en su lucha contra la enfermedad, ha observado como  las plantas  le han ayudado en el restablecimiento de su salud. Por su instinto ha descubierto que  plantas o alimentos, o líquidos de plantas le ayudaban. Todo esto fue de modo empírico.

El reino vegetal está constituido por sustancias del reino mineral. Entre las materias minerales principales o básicas se encuentran el hidrógeno, oxigeno y carbono. Además de estos minerales tenemos nitrógeno, azufre, potasio, silicio, etc. Según la combinación y cantidad de estos minerales, cada  planta  posee los llamados principios activos específicos de cada una.

A lo largo de la historia se ha ido descubriendo los diferentes poderes de  las plantas  y alimentos medicinales. Entre algunas de las funciones que las plantas pueden ejercer en el organismo destacamos funciones antisépticas y cicatrizantes, otras veces estimulantes, antitóxicas, antifermentativas, vermífugas, antiparasitarias, antiespasmódicas, antineurálgicas, remineralizantes, afrodisiacas, hormonales, etc. No siendo ninguna de estas, si se aplican bien, nocivas para el organismo como ocurre con los preparados sintéticos.

Otras investigaciones han concluido que los vegetales, y particularmente las esencias, han sido comparadas con verdaderas hormonas vegetales. Es sabido que se han descubierto un innumerable número de hormonas en diferentes plantas. Las plantas  actúan también por las modificaciones del campo magnético que estas provocan. De igual forma, cuando el hombre ingiere alimentos vegetales cultivados de manera natural e irradiados adecuadamente por las energías solares, también recibe, además del alimento, el efecto purificador y bactericida de las energías lumínicas que los alimentos y plantas medicinales poseen.

Por lo tanto podemos concluir que los vegetales son medios dirigidos por la sabiduría suprema, que está vigente en la naturaleza, para mantener en orden el metabolismo, desintoxicar la sangre y los tejidos del cuerpo humano, expulsar las sustancias extrañas y morbosas en su función purificadora y reconstruir todas las células del organismo que están deterioradas.

Recolección y conservación de las plantas medicinales

El clima y el suelo influyen de forma determinante en la capacidad de  la planta para producir ciertos efectos. De modo que conviene recolectar las plantas medicinales en los terrenos que le son naturalmente propios.

La mejor época para cosechar una planta medicinal es la que precede a la fructificación o floración. Si sus virtudes están en sus semillas, entonces esperamos a la completa formación de sus semillas.

Para conservarlas, el mejor procedimiento es el de la desecación. Para ser eficaz lo mejor es hacerla lo más rápido posible por medio de una alta temperatura y con la debida renovación del aire.

Una vez secada, se puede triturar y guardar en frascos de vidrios lejos de la luz durante un año como máximo.

Modos de empleo de las plantas medicinales

Apocema: Una vez maceradas las plantas, luego hervir y reducir a la mitad el líquido de modo que se haga un cocimiento concentrado.

Baños: Se hierve la planta, se cuela y se echa en el baño o en el recipiente que vayamos a usar. Pueden ser generales o locales.

Baños de Vapor: Son como los hidroterápicos solo que se añade al agua hierbas aromáticas o resinosas según la enfermedad.

Cataplasmas: Se forma una plasta blanda en crudo o cocida de las plantas a utilizar.

Emulsiones: Son como lechadas u horchatas.

Compresas: Son lienzos empapados en cocimientos o infusiones de plantas. Se pueden poner frías o calientes.

Fomentos: Son como las compresas salvo que son calientes, vaporosos.

Fumigaciones: Quemar sobre una plancha metálica las plantas indicadas. El humo que se respira tiene los efectos saludables.

Gargarismos: Hacer gárgaras del cocimiento o infusión de las plantas.

Gelatinas: Pasta en forma de jalea. Ej. Hervir uvas hasta que se quede sin agua y se forma como una gelatina.

Inhalaciones: Parecido a las fumigaciones; pero se aplica la cara en la abertura de un embudo y se aspira el vapor de las plantas que hierven.

Jugos: Zumos de fruta, de ensaladas.

Lavativas: Enemas intestinales. Se pueden hacer con infusión con cocimientos, etc.

Lociones: Como los fomentos. Pero en vez de estar tan empapado se fricciona la piel con la gasa o el algodón.

Saquillos: Se llenan de la planta correspondiente y, generalmente se calientan para aplicar en la parte enferma.

Tisanas: Es la clásica bebida de agua con las plantas medicinales. Pueden ser:

Disolución: La planta se tritura y se disuelve en agua.

Maceración: Se remoja en agua, se tapa y se deja en agua fría por un tiempo.

Infusión: Sobre agua hirviendo se añade la planta y se tapa.

Digestión: Maceración con agua caliente. Toda la noche.

Cocimiento: Se hierve la planta 10 o 15 minutos.

Lixiviación: Se tritura la planta y se coloca en un colador. Se le añade agua fría o caliente.

Dosis más convenientes en la administración de plantas medicinales

Raíces, cortezas, hojas y granos: 20 gramos por litro. (Unas 4 cucharadas por día). Se hace por maceración, digestión o cocimiento.

Flores de escasa actividad y escaso aroma: 13 gramos por litro. (Unas 3 cucharadas por día)

Flores muy activas: 5 gramos por litro. (Una cucharada para dos vasos)

Frutos de las Umbelíferas (anís, hinojo) 10 gramos por litro. (Unas dos cucharadas por día)

En el caso de los niños tendremos en cuenta su edad.

Entre los dos primeros años. La octava parte de un vaso.

Entre los 3 y siete años. La cuarta parte del vaso.

Entre 7 y 12 años. Medio vaso.

Más de 12 años. Un vaso.

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