Semillas y aceite de sésamo: propiedades

Aceite de sésamo
Aceite de sésamo

Origen del sésamo

El sésamo son las semillas desecadas de una planta oleaginosa de la familia de las Pedaliáceas cuyo nombre científico es Sesamum indicum.

Originaria de las Indias Orientales y cultivada en forma diversa, desde antiguo, en todas las regiones tropicales y subtropicales debido al carácter oleaginoso de sus semillas.

Dónde se cultiva el sésamo

Los principales países donde se cultiva el sésamo son: Las Indias Orientales, China, Japón, Africa, Indias Occidentales, América del Norte y del Sur, y algunos países del área mediterránea, como son Turquía.

Características del sésamo

Estas semillas son planas, ovoides o piriformes, de unos 3,5 mm. de longitud y 2,1 mm. de anchura por 1 mm. de grosor. Suelen ser amarillentas o parduscas y están formadas de un perispermo muy delgado  que contiene un endospermo estrecho y un embrión con dos cotiledones plano-convexos.

Composición de las semillas de sésamo

Las semillas de sésamo contienen una gran proporción de grasa, y por su expresión fluye un aceite graso casi inodoro de sabor suave agradable, comestible no secante muy usado en la alimentación oriental y que rápidamente por sus propiedades se ha incorporado en la occidental.

La semilla de sésamo por sí sola constituye un alimento altamente nutritivo, completo y equilibrado, debido no solo al alto contenido de grasas y proteínas y escaso en hidratos de carbono, sino a la gran calidad de la grasa y de las proteínas que contiene.

Propiedades de las semillas de sésamo

– Propiedades tónicas y antifebrífugas. Se pueden usar en  cataplasmas.

– Las semillas de sésamo son un regulador de la función intestinal.

– Gran contenido en mucílagos.

– Grasas de gran valor dietético (glicéridos del ácido oleico, linoleico, palmítico y esteárico).

– Las semillas de sésamo fortalecen el sistema nervioso por su alto contenido en lecitinas y fosfatos.

– Tienen una acción beneficiosa contra la arterioesclerosis y el  colesterol.

– Excelente contenido en calcio y zinc.

– Ayuda contra la osteoporosis.

– Las semillas de sésamo son útiles durante el embarazo.

El aceite de sésamo

Su aceite posee un gran valor dietético por causa de su composición, pues contiene glicéridos del ácido oleico, linoleico, plamítico y esteárico. La porción insaponificable contiene fitosterina y sesamina. También contiene gran cantidad de lecitina y fosfatos que acompaña al aceite, los cuales son un alimento natural al sistema nervioso.

Se ha visto que el 85% de los ácidos que contiene este aceite son ácidos grasos insaturados, lo que explica su acción beneficiosa sobre la arterioesclerosis y consiguiendo reducir el colesterol. 

Propiedades del aceite de sésamo

– Excelente estabilizador nervioso.

– Protector del sistema cerebro espinal: Antidepresivo.

– Nutriente excepcional de la piel.

– Ideal para personas con mucho trabajo intelectual.

– Se utiliza en cosmética natural.

. Para masajes.

. Antiestrías.

Se puede tomar durante las comidas una o dos cucharadas soperas.

Modo de empleo de las semillas de sésamo

Puede tomarse directamente una cucharadita de  semillas de sésamo con la ayuda de un vaso de agua, o bien pueden dejarse en remojo durante una horas. También pueden espolvorearse por encima de otros alimentos (sopas, ensaladas, etc.), como condimento o complemento dietético. Con estas semillas puede prepararse una horchata muy adecuada para el tratamiento de las  enfermedades febriles.

Indicaciones generales del sésamo

  • Alimento de uso en general.
  • Arterioesclerosis.
  • Trastornos del metabolismo de las grasas.
  • Cardiopatías.
  • Regulador de la función intestinal.
  • Fortalece el sistema nervioso


Cómo preparar gomasio de sésamo

El sésamo puede utilizarse condimentado en forma de gomasio, tal como se utiliza en el alimentación macrobiótica. El gomasio se prepara de la siguiente manera:

Se coloca en un sartén el sésamo y se fríe ligeramente con un poco de aceite de germen de maíz, removiendo continuamente para que no se pegue en la sartén, evitando el fuego intenso para que no se abran las semillas. Luego se quita el sésamo y se tuesta la sal marina, removiendo continuamente. Se saca la sal y junto con el sésamo se muelen bien. En la proporción de siete cucharadas de sésamo por una de sal y se guardan en un tarro de vidrio bien cerrado. Se suele tomar dos o tres cucharaditas de la mezcla diariamente.

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