El impulso nervioso

Para tener prueba de los grandes cambios y transformaciones que ocurren en el organismo vivo, y de cómo estos se transmiten tanto al interior como al exterior, afectando a veces profundamente nuestro estado de salud y apariencia, es necesario entender la elaboración electroquímica del impulso nervioso.

Impulso nervioso

Pasemos a tal consideración:

La aplicación de un estímulo adecuado a una neurona produce un cambio local en sus condiciones de reposo que, si es suficientemente intenso, se propaga por toda la célula. Dicho proceso está perfectamente probado en los estudios experimentales y muy claramente observado cuando se trabaja con las fibras nerviosas gigantes del calamar.

La membrana plasmática de la neurona, como la de cualquier célula viva, está polarizada; habiendo un reparto desigual de las cargas eléctricas, que a la vez contribuye al equilibrio celular, siendo positiva en el exterior y negativa en el interior.

Este desequilibrio eléctrico -que a la vez mantiene el equilibrio celular- depende de la distinta permeabilidad de la membrana para los diferentes iones. Los grandes aniones orgánicos intracelulares de polaridad negativa no pueden difundirse al exterior, mientras que el potasio (K), de polaridad negativa, se difunde con relativa facilidad en ambos sentidos; en cambio la permeabilidad para el sodio (Na), también positivo, es mucho menor y, además, el protoplasma tiene la propiedad de expulsar activamente el ion sodio, mecanismo este que recibe el nombre de “bomba de sodio”.

Visto lo anterior, se hace manifiesta la necesidad de equilibrar la nutrición humana mediante el consumo de alimentos integrales que contienen gran riqueza de potasio (K) en su cutícula o cobertura exterior, utilizando al mínimo el consumo de sal marina que viene a saturar de sodio (Na) nuestras células nerviosas, con el consiguiente desequilibrio celular patológico que hoy es tan habitual en todos los seres humanos civilizados.

Siguiendo con la demostración de los procesos biológicos que desencadena el impulso nervioso, hemos de tener en cuenta que todo estímulo eficaz afecta a la permeabilidad de la membrana, aumentando súbitamente dicha cualidad y permitiendo la entrada de iones de sodio, impulsados por el gradiante de concentración, ya que la concentración de sodio en los líquidos extracelulares es de 10 a 15 veces superior a la intracelular. De esta manera comienza a disminuir el potencial de reposo, y, si cae por debajo de un cierto nivel crítico, el fenómeno se hace explosivo, se intensifica la penetración de sodio en la célula nerviosa y el potencial de la membrana no solo se anula, sino que se invierte, haciéndose negativo en el exterior y positivo en el interior.

No se vuelve al estado original, o normalidad funcional orgánica, hasta que los iones de sodio del interior de la célula y los de potasio, últimamente desplazado al exterior, regresan a sus lugares respectivos, lo cual se logra merced a la bomba de sodio que controla la membrana celular.

Todos estos cambios ocurren en pocos milisegundos, sin que por ello quede el resto del organismo sin repercusiones, sean benéficas o perjudiciales, dependiendo de la calidad, cantidad y tiempo de exposición a los estímulos correspondientes.

La respuesta al tejido afector

Los órganos que entran en actividad o que modifican su ritmo normal, como consecuencia de la llegada de impulsos nerviosos por sus nervios motores, lo hacen en respuesta a ciertas sustancias químicas que los citados nervios descargan de sus terminaciones. Por ejemplo, la terminación de una fibra nerviosa motora en un músculo somático, forma una compleja estructura llamada “placa motriz”, que tiene la función de dar forma visible o reflexológica a las respuestas sintomáticas del organismo.

Las propiedades de la placa motriz son semejantes a las de las sinapsis interneuronales, con la diferencia de que un solo impulso nervioso es suficiente para provocar la contracción de la fibra muscular.

De esta manera comprobamos como la causa interna produce un efecto externo, que sumado a otros muchos encadenamientos causa-efecto se traduce en el lenguaje completo del cuerpo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.