Rayos solares en Iridología

Iridología. Rayos solares

Como su nombre indica se asemejan a rayos de sol que salen desde la corona iridiana o incluso de dentro de este y cruzan los iris hasta llegar, a veces, a su periferia. Estos rayos serían como canales o caminos a través de los cuales se abren paso las toxinas digestivas, o alteraciones intestinales, hacia sectores orgánicos, a los cuales sobrecargan. De modo que siempre están relacionados con una disfunción digestiva. Por regla general sólo aparecen cuando se notan alteraciones intestinales, y cuanto más atacada está el área intestinal, más profundas y oscuras serán las líneas que terminan en las zonas de los órganos afectados.

Si estos rayos llegan hasta la zona de la piel pueden indicar, que además de una gran fermentación intestinal, la piel es el órgano intoxicado.

En los iris azules y verdes estas líneas se notan menos que en los iris marrones.

Cuando los rayos solares se conectan con anillos nerviosos, unas veces en los riñones, otras en el hígado, etc.; entonces queda claramente demostrado que la enfermedad data por lo menos de varios años, considerándose crónica.

Si son amarillos blancuzcos los relacionaremos con inflamaciones; si, por el contrario, son oscuros los interpretamos como endurecimientos de tejidos, contracciones o reumatismos por acumulación de ácido úrico, butírico, etc., afectando a los órganos a los que se conectan o dirigen.

La iridología suele clasificar los rayos solares como mayores si nacen del reborde pupilar y atraviesan la corona iridiana, siendo estos más serios ya que afectan también al sistema nervioso autónomo. Si, por el contrario, nacen en esta corona se denominan rayos solares menores teniendo un pronóstico no tan desfavorable.

Al observarlos tendremos en cuenta su profundidad, longitud, cantidad y coloración. A mayor profundidad, longitud, cantidad y oscurecimiento el pronóstico es peor. Por otra parte, tendremos en cuenta si hay otros signos iridianos asociados con los rayos solares (anillos nerviosos, lagunas, criptas, pigmentos, etc.) ya que esto multiplica el valor del diagnóstico. Por ejemplo, si notamos un rayo solar asociado con uno o varios anillos nerviosos nos indicará que el sector afectado está en peor situación que aquel en el que no coincidan estos dos signos.

Iridología. Rayos solares. Caso 1

Estos rayos principalmente los solemos ver en el área cerebral. Y no es raro que el paciente que los tiene manifieste problemas psicológicos o padezca de falta de concentración o de memoria, dolores de cabeza, psoriasis, depresión, etc. La razón es que el material tóxico del colon transverso se está depositando en los tejidos cerebrales. El que el área cerebral sea el más común en el que los observemos nos indicará que si los observamos en otro sector estaremos atentos a los posibles problemas que se presenten en tal sector ya que no es tan común observarlos fuera del área cerebral.

Casos clínicos de rayos solares

En las fotografías superiores del encabezamiento de esta sección se aprecia el iris de una mujer de unos 40 años (Caso 1). Aunque no presentaba especiales síntomas tenía de vez en cuando dolores de cabeza y tendencia al estreñimiento.

Iridología. Rayos solares. Caso 2

En la foto posterior tenemos el iris azul de una mujer de unos 50 años (Caso 2). Sus síntomas eran estreñimiento crónico e insomnio.

Hemos querido incluir la fotografía inferior, aunque no tenga la misma calidad que la mayoría de las de este curso de Iridología digital, porque aunque la hicimos con una cámara de fotos analógica hace más de 15 años sin embargo refleja muy bien lo que deseamos enseñar en esta sección de los radios o rayos solares. En la imagen observamos una gran cantidad de estos rayos, tanto menores como mayores, que parten de la corona iridiana y que invaden muchos sectores del iris. Nótese como principalmente del colon transverso se dirigen hacia el cerebro las toxinas por una disfunción del intestino. Los síntomas que presentaba la persona eran: estreñimiento, falta de concentración, dolores de cabeza y psoriasis en el cuero cabelludo (Caso 3).

Iridología. Rayos solares. Caso 3

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.