A continuación vamos a estudiar ejemplos de diferentes densidades de iris. Estas imágenes corresponden a personas de diferentes edades. En la primera foto se puede observar una mejor densidad en comparación con la segunda puesto que sus fibras son más radiales, apretadas y hay más cantidad. No se aprecian lagunas o debilidades innatas dentro de las secciones que corresponden a cada órgano.

Ejemplos 1 y 2

En la segunda foto se observa peor densidad al estar mucho más deshilachado el iris. Sus fibras no son tan rectas como en el primero, son más serpenteantes, y forman lagunas abiertas y cerradas, incluso criptas. Destaca la cantidad de lagunas de la zona hormonal y la falta de regularidad en la corona del sistema nervioso autónomo.

La densidad de nuestro iris es algo con lo que nacemos cada uno como herencia de nuestros padres; de modo que poco podemos hacer para mejorarla, sí para cuidarla y conservarla. Diríamos también que son las pilas de energía con las que cada uno nacemos, nuestra vitalidad.

La densidad general no es representativa de todas y cada una de las áreas visibles en el iris, pero es una evaluación del promedio de integridad y fortaleza inherentes de nuestros tejidos.

Constitución individual y densidad. Iridología

La densidad del iris forma parte de la constitución del individuo. Aquí vamos a hacer una aclaración importante. Una cosa es la constitución de los iris de la que se habló antes cuando tratamos los diferentes tipos de iris, y otro asunto es la constitución individual ligada a la densidad y demás signos que aparecen en el iris. Aquella constitución nos indica el temperamento, la predisposición a enfermar de una u otras enfermedades según el color del iris, principalmente, y otros signos que aparezcan. Pero ahora queremos analizar la constitución del individuo teniendo en cuenta la densidad y los signos que en él aparecen.

Ejemplo 3

Para entender la diferencia entre la densidad y la constitución individual desde este otro segundo punto de vista diremos, que la densidad es solo la cantidad de fibras en el iris y su distribución por él; mientras que la constitución individual es un concepto que está compuesto de la suma de la densidad más coloraciones, inflamaciones, depósitos y alteraciones –ya sea benéficas o perjudiciales– que aparecen en esas fibras.

De modo que los iris de personas diferentes pueden tener una misma densidad, sin embargo, puede que en uno a penas veamos signos que manchen ese iris, mientras que el otro puede estar lleno de signos y coloraciones. En la tercera fotografía la constitución de la persona es peor y su herencia y hábitos de vida le han llevado a tener un estado de salud más delicado (problemas intestinales y hormonales). De modo que en el primer vistazo que hacemos de un iris ya nos podemos hacer una idea bastante buena de su vitalidad, calidad de tejidos, etc. y además de su estado de salud heredado o actual e incluso por dónde puede evolucionar la salud de esa persona. De modo que analicemos muy bien la densidad y la constitución individual de cada persona en nuestras exploraciones de los iris.

Explicación de las fotografías: Constitución individual en Iridología

En las tres primeras fotografías observamos que la constitución individual de la persona del iris de tipo biliar (foto 1. Persona de 55 años)  es mejor que el de la segunda de tipo sanguíneo (foto 2. Niña de 10 años) y que la siguiente foto del tipo linfático (persona de 20 años) porque su densidad es mejor. Sin embargo, si tuviéramos que medir su constitución no por la densidad sino por las coloraciones, inflamaciones, depósitos, etc. serían muy parecidas la 1 y la 3.

Ejemplo 4

Sin embargo, observen este cuarto iris que tiene delante. Es de tipo linfático puro. No tiene la misma densidad que el primero, pero sí mejor que la de la segunda y tercera foto.

Pero en cuanto a constitución podemos decir que es la mejor de las tres fotos porque de hecho no tiene prácticamente coloración, debilidades, lagunas, manchas toxémicas. Si sumamos su densidad más el resto de signos en los que tenemos que fijarnos supera a los otros dos y el conjunto sería muy parecido a la primera

De hecho la persona del tercer iris tiene ahora 77 años sin grandes problemas de salud.

Sin embargo, observemos a continuación la foto siguiente.

Ejemplo 5

En este caso tenemos el iris de una persona de 92 años. Si comparan, notarán que la densidad de la foto 1 es superior a la de este iris, y la constitución individual podríamos decir que son parecidas, o que incluso la de la foto 5 es ligeramente inferior a la de la foto 1. En este caso se trata de una persona que por muchos años lleva una dieta vegetariana y que ha cuidado su salud de forma natural. De modo, que sin tener una densidad 1, el cuidado y la prevención con la que tratemos nuestro organismo es vital para que después podamos tener una larga vida y una buena recuperación de nuestros problemas de salud.

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