Iris azul

Como se he dicho anteriormente, la iridología está en fase de investigación y desarrollo, de modo que tiene sus limitaciones. A continuación se pasará a enumerar lo qué podemos esperar de la iridología y lo qué no podemos esperar de ella. Al examinar esta lista notaremos porqué decimos que no hay “radiografía”, por llamarlo de alguna manera, más grande y holística que el hombre jamás pueda hacer.

  • Las necesidades nutricionales básicas del organismo. En un área o sector débil siempre existe una provisión deficiente de los minerales dominantes.
  • La fortaleza o debilidad inherente de los órganos, glándulas y tejidos. Son estas áreas las que más necesitan depuración y alimentación correcta.
  • La fortaleza o debilidad constitucional. Cuanto menos áreas débiles existan en el iris mayor será la fuerza constitucional promedio.
  • Los órganos que tienen mayor necesidad de reparación.
  • La cantidad relativa de acumulaciones tóxicas en órganos, glándulas y tejidos. Estas acumulaciones tóxicas se observan principalmente en las zonas más débiles.
  • La ubicación de la inflamación en el cuerpo. Esto se observa por la blancura de las fibras del iris.
  • El estado de inflamación y actividad de los tejidos. Aquí tendremos en cuenta el grado de blancura u oscuridad del área del iris en cuestión.
  • La hipoactividad o lentitud del intestino. La distensión, abolsamientos, prolapsos del intestino marca en el iris este estado.
  • Las condiciones de espasmo y distensión del intestino. Según lo cercana o alejada que se encuentre la banda del sistema nervioso autónomo así será la distensión o espasmo.
  • La necesidad de bacterias acidófilas en el intestino. Los abolsamientos y distensiones en el intestino demuestran un retraso en el tránsito intestinal.
  • El prolapso del colon transverso. Se nota en la caída de la sección superior horizontal de la banda nerviosa autónoma sobre la pupila.
  • Un problema o inflamación de tipo nervioso en el intestino. La estructura y grado de blancura de la banda del sistema nervioso autónomo nos lo indicará. 
  • Las áreas de tejido de alto riesgo que podrían estar avanzando hacia una enfermedad. Cualquier área que aparezca demasiado blanca o demasiado oscura es un área de riesgo.
  • La presión sobre el corazón. Los abolsamientos o la distensión del colon transverso y/o descendente, junto con los gases que se forman, a menudo causan presión sobre el corazón y arritmias reflejas,
  • El nivel de circulación en los diversos órganos. Los tejidos hipoactivos tienen, por lo general una circulación lenta y baja temperatura, mientras que los hiperactivos, en condiciones agudas, tienen una circulación acelerada y una temperatura alta.
  • La fuerza y el agotamiento nervioso. Se valora según la condición del sistema nervioso autónomo, las áreas cerebrales y glandulares, así como la reacción  de la pupila a la luz
  • La hiperactividad o hipoactividad de órganos, glándulas y tejidos. Estos pueden estar en las etapas aguda, subaguda, crónica o degenerativa, según el grado de oscuridad de las fibras del iris en las áreas correspondientes.
  • La influencia de un órgano sobre otro, o la contribución de un órgano a una enfermedad en cualquier otra parte del cuerpo. Recordemos que el cuerpo es una unidad y que los órganos trabajan en estrecha relación entre sí.
  • La congestión del sistema linfático. Por el clásico collar o rosario que suele aparecer en estos casos en la 6ª zona del iris.
  • La pobre asimilación de nutrientes. Para ello observaremos el reborde pupilar o anillo de asimilación
  • El agotamiento o depleción de minerales en un tejido, glándula u órgano.Observaremos las áreas de debilidad inherente.
  • La capacidad relativa de un órgano, glándula o tejido para retener nutrientes. Al contrario del anterior apartado, las áreas más fuertes demuestran mejor retención de nutrientes.
  • Los efectos del estrés o fatiga física o mental en el cuerpo. Dependerá de la cantidad de anillos nerviosos y si una pupila dilatada es incapaz de contraerse de forma rápida cuando es expuesta a la luz. También nos fijaremos en el área del cerebro, glándula tiroides y suprarrenal.
  • El patrón genético de debilidades innatas y su influencia en otros órganos, glándulas y tejidos.
  • Los efectos de las enfermedades iatrogénicas (causadas por tratamientos alopáticos).El iris puede revelar depósitos de medicamentos.
  • Las etapas preclínicas de la diabetes, enfermedades cardiovasculares y muchos otros padecimientos. Los tejidos en estado subagudo y las debilidades innatas nos advierten de una posible enfermedad.
  • Miasmas. La total decoloración del iris causada por materias pútridas, toxinas y depósitos. Es el típico “ojo de agua sucia”.
  • La capacidad de recuperación y el nivel de salud del cuerpo. Notemos la densidad de las fibras y la constitución general.
  • La acumulación de material tóxico previa a la manifestación de una enfermedad. Un color del iris diferente al color básico heredado nos revela esta situación.
  • Las debilidades genéticas que afectan a los órganos, etc. y su influencia sobre cualquier síntoma presente. Las debilidades hereditarias pueden afectar a cualquier área, dependiendo de su localización y gravedad.
  • Los signos de sanación que indican un incremento de la fortaleza en un órgano, glándula o tejido. Las líneas de curación son uno de los signos más positivos a los que debemos estar atentos. Son una señal de que los nuevos tejidos están reemplazando a los viejos.
  • La potencialidad de venas varicosas en las piernas. La debilidad inherente en el área de las piernas indica el desarrollo potencial de venas varicosas.
  • Las fuentes de infección. Busquemos un área aguda o crónica.
  • La acidez del cuerpo y el desarrollo de catarro. La intensa blancura de las fibras de un iris azul y una coloración amarilla en los iris café son delatores de un estado de acidez.
  • La supresión de catarro. Un área subaguda o crónica puede ser provocada por la supresión del catarro con medicamentos.
  • Las condiciones de los tejidos en cualquier parte del cuerpo o en todo el cuerpo a la vez.
  • La senilidad potencial. Signos como la anemia cerebral, el anillo de colesterol y otros signos de circulación nos orientan sobre este asunto.
  • Los efectos de la contaminación ambiental. Observemos los depósitos medicamentosos que puedan estar relacionados con el ambiente. La zona de la piel puede ser de gran importancia en este caso.
  • Agotamiento adrenal. Nos puede advertir de baja presión sanguínea, falta de energía, reconstrucción lenta de los tejidos y deficiencia de vitamina C. Examinemos este área.
  • Resistencia a la enfermedad. Se puede relacionar con la cantidad de depósitos tóxicos.
  • La diferencia entre una crisis curativa y una crisis de enfermedad. Las líneas de curación se harán evidentes antes de la crisis. El intestino funcionará bien durante la crisis.
  • La exactitud de la ley de curación de Hering. Toda curación tiene lugar de arriba hacia abajo, de adentro hacia fuera y en orden inverso al desarrollo de las condiciones. Esta es una clave de la curación total.
  • El progreso o efectividad de un programa terapéutico determinado. Un programa biológico de salud que funcione bien producirá en el iris líneas de curación, reducción de los depósitos de medicamentos, claridad del iris, decrecimiento de la acidez y el catarro, etc. Una terapia inadecuada no lo hace. No se guíe por los síntomas.
  • La calidad de la fuerza (energía) nerviosa en el cuerpo. Los indicadores son: tamaño y contracción de la pupila, estado de la corona simpática y las áreas cerebrales.
  • La respuesta del cuerpo a un tratamiento. Busquemos los cambios positivos.
  • El nivel general de salud del organismo. Comparemos la integridad de los tejidos de los diferentes órganos. El promedio indicará el nivel general de salud.

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